Para contratistas y los oficios

Tu papeleo. Hechito

Tú hablas, tomas una foto y sigues chambeando. Tu chalán lo convierte en el trabajo, la cotización, la factura y el cobro — mientras tus manos siguen en la herramienta. Apps que registran tu chamba hay muchas. Esta cuadrilla la termina.

Los García quieren cambiar el bóiler — $1,850 con todo y bóiler.
Chalán
Va — ya lo anoté. ¿Te preparo la cotización?
  • Cliente: García
  • Trabajo: cambio de bóiler
  • $1,850
  • Cotización: lista

Ya está en Android

Descárgala, deja listo tu negocio en unos minutos, y los primeros 30 días son gratis — sin tarjeta.

Disponible en Google Play

¿Tienes iPhone? Muy pronto en el App Store.

Son las 9 de la noche. Los niños dormidos, la troca vacía — y la factura del martes pasado sigue en tu cabeza. Esa es la chamba que nadie te paga. Esa chamba ya la tomamos nosotros.

Míralo funcionar.

Veinticinco segundos — de la factura que traes en la cabeza al trabajo ya cobrado.

Un video de veinticinco segundos: una frase en la obra se vuelve el cliente, el trabajo y la cotización, y el trabajo camina solo hasta cobrado.

Lo dices una vez. Trabaja en cinco lugares.

Una frase en la obra se vuelve cliente, trabajo, precio y cotización lista para mandar — y después la factura, el recordatorio de cobro, el costo del trabajo y el cajón de impuestos de cada recibo. Lo dijiste una vez y trabaja en cinco lugares. Sin formularios. Sin teclear a las 9 de la noche.

  1. 1

    Lo dices o lo capturas

    Una frase, una foto del sitio, un recibo desde la troca.

  2. 2

    Se vuelve registro de verdad

    Cliente, trabajo, precio, sitio en el mapa — bien archivado, no en una nota suelta.

  3. 3

    La oficina camina sola

    Cotización enviada, factura fuera, cobro en seguimiento — y cada dólar archivado donde lo piden los impuestos. Sabes qué te dejó el trabajo, no nada más que ya quedó.

Cuando la chamba queda limpia no dices que quedó — dices que quedó hechito. Con cuidado, sin pendientes colgando. Ese es el estándar que le toca ahora a tu papeleo.

Lo nuevo de este mes

  • Tus papeles, con tu logo

    Tu logo, tu teléfono y tu sitio web salen en cada cotización y cada factura.

  • La cotización en el idioma de tu cliente

    Cada cliente recibe su cotización, su factura y sus mensajes en su idioma — español o inglés.

  • Tu mismo número, y Lupita contesta lo que no alcanzas

    Quédate con el número que tus clientes ya tienen. Desvía a Lupita las llamadas que no contestas — la app te dice cómo — y ella te agenda la visita.

Lo que las otras apps te dejan a ti

Apps que capturan tu chamba hay muchas. Que la TERMINEN, casi ninguna. Esa es la diferencia.

Hablar no tiene límite

Lo de siempreLa voz es una nota de grabadora con taxímetro — minutos contados, y la nota todavía necesita que alguien haga algo con ella.

Con HechitoTu chalán anda en la conversación todo el día. Corrige un precio de viva voz, pregunta qué hay pendiente — sin botón, sin taxímetro, sin nada que procesar después.

Precios a la vista

Lo de siempre"Agenda una demo para oír un número", y el teléfono es un extra de $200+.

Con Hechito$59 y $89 — ahí mismo en la página de precios. Toda la cuadrilla cuesta menos de medio día de un chalán de verdad, al mes.

El español es de primera

Lo de siempreUn menú traducido, pegado encima de un producto en inglés.

Con HechitoLa cuadrilla piensa en español. Mezcla los dos en una misma frase — los documentos salen limpios en el que quieras.

Fotos que terminan la chamba

Lo de siempreLas apps de fotos se quedan en el álbum: galerías bonitas, y la factura la tecleas tú a las 9 de la noche.

Con HechitoLa foto cae en el trabajo correcto con las palabras que dijiste — y alimenta la cotización, la factura y la prueba del trabajo.

Una lista que se encoge

Lo de siempreLa mayoría del software te deja MÁS tarea — puntitos rojos, recordatorios, culpa.

Con HechitoLa cuadrilla lleva su propia lista de pendientes y cierra los ciclos por ti. La tuya se queda casi vacía.

Preguntas con razón

¿Tengo que teclear algo?

No. Hablar y las fotos son el chiste. Los formularios existen para la rara vez que los quieras.

Ya uso QuickBooks, Jobber o una app de fotos. ¿Esto para qué?

Quédatelas si quieres. Esas apps registran tu chamba — el papeleo lo sigues terminando tú. Aquí la misma frase o foto termina siendo la cotización, la factura y el cobro, sin nada para las 9 de la noche. Y tus datos se exportan cuando quieras; nada se queda atorado.

Los asistentes de voz nunca me entienden. ¿Este por qué sí?

Porque no toma dictado — escucha la chamba. Mezcla español e inglés a media frase, habla con el compresor prendido, corrígete de viva voz: "no, son $350" arregla el registro. Y tú revisas la cotización antes de que le llegue a un cliente.

¿Qué pasa con mis datos?

Tus datos y los de tus clientes nunca salen de tu cuenta. Nadie más construye su negocio con tus números.

¿Funciona en español?

Nació bilingüe. Habla español, inglés o los dos en la misma frase — tus documentos salen limpios en el idioma que quieras.

¿Cuándo me toca?

Hoy, si tienes Android — ya está en Google Play. En iPhone, muy pronto en el App Store.